
El domingo 13 de diciembre de 1981, Artes y Letras, suplemento cultural de El Mercurio, ofrecía a sus lectores un verdadero “festín de palabras”. Cotejo que se sepa inédito en nuestra lengua, los 62 más importantes escritores vivos del idioma castellano -28 hispanoamericanos, de los cuales 11 chilenos, y 34 españoles- contestaban a la siguiente pregunta: ¿Cuáles, a su juicio, son las diez más bellas palabras de la lengua castellana?
Además del Rey de España –quien respondió “que en una lengua tan rica, compleja y variada como la castellana, le sería imposible singularizar únicamente diez palabras”-, eminentes figuras de nuestra habla y cultura se hacían presentes. Grandes narradores y poetas como Jorge Luis Borges, Gerardo Diego y Jorge Guillén, estos dos últimos representantes de la célebre y recordada “Generación del 27”. Cantidad de miembros de las diversas academias de la lengua, a comenzar por el entonces presidente de la Real Academia Española, Rafael Lapesa, y su secretario perpetuo, Alonso Zamora Vicente, además de otros tan célebres e importantes como Julián Marías, Camilo José Cela, Miguel Delibes y Carmen Conde, la primera mujer incorporada a ese ilustre cenáculo. Varios premios Nobel aún no recibidos, Premios Nacionales, Premios Cervantes, escritores internacionalmente conocidos como José María Gironella, Luis Rosales, Torcuato Luca de Tena, José Donoso o fallecidos ese mismo año, como Ramón Sender, Pedro Sainz-Rodríguez y Manuel Mujica Laínez, autor de “Bomarzo”, cuya singular respuesta llamará seguramente la atención del lector. Figuras del concierto político hispanoamericano a la vez que muy reconocidos escritores, como Arturo Uslar Pietri, Alberto Wagner de Reyna y Alfonso López Michelsen, expresidente de Colombia. Filósofos como el español Antonio Millán-Puelles y el chileno Juan de Dios Vial Larraín. De todos ellos conoceremos aquí sus diez preferencias.
Pero hubo también las de otros. Fernando Lázaro Carreter, Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Octavio Paz, Ernesto Sábato, el ya laureado Premio Nobel español Vicente Aleixandre. Sus respuestas fueron más bien digresiones sobre el papel de la palabra, o pinceladas impresionistas acerca del tema, interesantes siempre. Digna de considerarse, en este sentido, la meditada respuesta de Alonso Zamora Vicente, secretario de la Real Academia Española de la Lengua.
Esta selección fue comentada y reproducida por muchos periódicos en el mundo de habla hispánica, entre ellos el diario ABC de Madrid.
¡¡Felicidades y buena lectura!!
A continuación las palabras seleccionadas por cada autor:
El domingo 13 de diciembre de 1981, Artes y Letras, suplemento cultural de El Mercurio, ofrecía a sus lectores un verdadero “festín de palabras”. Cotejo que hasta ahora se sepa inédito en nuestra lengua, los 62 más importantes escritores vivos del idioma castellano -28 hispanoamericanos, de los cuales 11 chilenos, y 34 españoles- contestaban a la siguiente pregunta: ¿Cuáles, a su juicio, son las diez más bellas palabras de la lengua castellana?
Además del Rey de España –quien respondió “que en una lengua tan rica, compleja y variada como la castellana, le sería imposible singularizar únicamente diez palabras”-, eminentes figuras de nuestra habla y cultura se hacían presentes. Grandes poetas ya desaparecidos como Jorge Luis Borges, Gerardo Diego y Jorge Guillén, estos dos últimos representantes de la célebre y recordada “Generación del 27”. Cantidad de miembros de las diversas academias de la lengua, a comenzar por el actual presidente de la Real Academia Española, Rafael Lapesa, y su secretario perpetuo, Alonso Zamora Vicente, además de otros como Julián Marías, Camilo José Cela, Miguel Delibes y Carmen Conde, la primera mujer incorporada a ese ilustre cenáculo. Premios Nacionales, Premios Cervantes, escritores internacionalmente conocidos como José María Gironella, Luis Rosales, Torcuato Luca de Tena, José Donoso y los fallecidos Ramón Sender, Pedro Sainz-Rodríguez y Manuel Mujica Laínez, autor de “Bomarzo”, cuya singular respuesta llamará seguramente la atención del lector. Figuras del concierto político hispanoamericano y a su vez apreciables escritores, como Arturo Uslar Pietri, Alberto Wagner de Reyna y Alfonso López Michelsen, expresidente de Colombia. Filósofos como el español Antonio Millán-Puelles y el chileno Juan de Dios Vial Larraín. De todos ellos conoceremos aquí sus diez preferencias.
Pero hubo también las de otros. Fernando Lázaro Carreter, Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Octavio Paz, Ernesto Sábato, el ya fallecido Premio Nobel español Vicente Aleixandre. Sus respuestas fueron más bien digresiones sobre el papel de la palabra, o pinceladas impresionistas acerca del tema, interesantes siempre, pero que en una ocasión como ésta parece más justificado no reproducir. Hacemos con todo alguna excepción en este sentido que el lector verificará, particularmente en el caso de la extensa aunque meditada respuesta de Alonso Zamora Vicente, secretario de la Real Academia Española de la Lengua.
La razón última de integrar a este libro, a modo de apéndice, una selección de esta encuesta internacional sobre las diez más bellas palabras –comentada y reproducida por muchos periódicos en el mundo, entre ellos el ABC de Madrid- está ligada, una vez más, a lo que se señalara en la Introducción. Se busca dar satisfacción así al deseo de muchos lectores de conservar cierto material periodístico cultural que en las hojas de papel de diario tiende rápidamente a perecer.
Pero, no es sólo una razón utilitaria. La palabra también puede tener algo que decir en esta crónica de las ideas de nuestro tiempo. La elección conceptual o eufónica, o buscando combinar ambos rasgos, que nos entregan tantas relevantes figuras del arte y las letras castellanas, guarda indudablemente, en la variedad e insospechada hermosura de sus resonancias, secretos lazos con mucho de lo que se ha dicho en las páginas anteriores.